Entrevista (diario Ideal)

Otras: Granada Hoy, Ocio y Cultura (Grupo Joly)

2/10/2013

¿En qué consiste El falso techo?

Es un libro sobre la pérdida de todo aquello que una vez pensamos que nos protegía: el hogar, cierta forma de entender los vínculos humanos y el Estado social. Hay una intemperie histórica y sentimental en los poemas que responde al presente que nos atraviesa, pero también a la conciencia de que la incertidumbre es una condición necesaria de toda transformación.

¿Qué cuestiones abordas en este nuevo poemario?

El poemario tiene tres partes que pretenden afrontar cada una la caída de un techo. La primera parte se centra en la relación entre memoria familiar e histórica. En las consecuencias siniestras que pueden llegar a tener en el espacio privado de la casa los silencios públicos, su violencia pasada y presente. Todos los poemas de esta parte transcurren en una vivienda convertida en escenario del desasosiego, un lugar desde cuyos armarios y agujeros nos sentimos vigilados. La segunda parte transcurre toda en aviones y aeropuertos que quisieran ser una alegoría de un techo más alto que el del hogar: el del Estado. Sus poemas están llenos de desconfianza hacia el pilotaje, hacia el horizonte que nos guía pero, sobre todo, hacia la lógica que va calando incansable en los propios pasajeros. En la tercera y última parte se reúnen poemas en los que es la vieja intimidad el techo que se viene abajo. La mayoría de ellos hurgan en la relación del sujeto con la poesía y el amor, en sus heridas y en sus grietas. Hay dolor pero también erotismo, humor y tal vez una esperanza más consciente.

¿Cómo definirías la poética de este libro?

Como una aspiración a congraciar lo material y lo epifánico. Quizás una voluntad.

¿Cómo ha influido el género del aforismo en su poesía?

Pues me ha dado, por ejemplo, perspectiva sobre lo nocivo que puede ser el carácter sentencioso en un poema. También se aprende lo que no se debe hacer. Dicen las lenguas malévolas que un libro de aforismos es una colección de últimos versos. Eso será en caso de que escribas malos poemas.

¿Qué pretende con la poesía, qué le interesa de ella?

Creo que escribir poesía es pensar y hacer. Ambas acciones están para mí estrechamente unidas a la emoción.